Un Nuevo Paradigma para la Salud (2a Parte)

 

Este artículo es la segunda parte de una serie de dos artículos en los que pretendo enmarcar un Nuevo Paradigma para la Salud que nos va a permitir ir más allá de muchos límites innecesarios y marcados por un paradigma erróneo.

Cuando digo «Paradigma de la Salud» me refiero al conjunto de ideas y axiomas de las que parte el modo de tratar la enfermedad y mantener la salud (a nivel individual y/o colectivo), en su espectro más amplio: Hablo de ideas preconcebidas del origen y funcionamiento de la enfermedad y la sanación, de cómo reaccionamos ante el dolor,  hablo de tratamientos, de las posibilidades que que somos capaces de concebir, de estilo de vida, de dónde buscamos sus causas y soluciones, etc.

Aquí tienes la primera parte del artículo, por si aún no la has leído.

En esa primera parte, desarrollé básicamente tres puntos:

  1. Desaprender creencias limitantes y falaces
  2. Abrirte (de verdad) a lo nuevo
  3. Desarrollar un agudo discernimiento

En esta segunda parte, vamos a hacer la comparativa de algunas premisas concretas en las que se sustenta el paradigma convencional de la Salud, aún imperante, con la nueva premisa «sustituta» que yo propongo para un Paradigma que nos empodere y nos abra la puerta a nuevas posibilidades, consideradas inalcanzables para el antiguo concepto de Salud.

Aquí tienes las comparativas que vas a encontrarte en este post:

Resumen de los puntos:

4. Versión fragmentada de la salud versus Versión holística de la salud

Puede parecer irónico que justo apuntando hacia un Nuevo Paradigma, un nuevo concepto de Salud, y como digo, derrumbando viejos y obsoletos pilares, haga ahora la siguiente afirmación:

Hay en las culturas originarias y los escritos sagrados, una sabiduría y una vigencia absoluta y pasmosa que conviene recuperar. 

Por ejemplo, una clara «joya» que necesitamos incorporar en la visión occidental, es que la salud no es una cuestión que se acota únicamente al estado del cuerpo físico, sino que la salud hace alusión al estado de la VIDA de una persona.

Esas culturas ancestrales, que entre ellas nunca se conocieron, coincidían todas en que la salud hace referencia a la vida entera de alguien. Así pues, no concebían que una persona, por ejemplo, con un gran sufrimiento afectivo, estaba sano, en absoluto.

 

Un ejemplo para reflexionar: 

Imaginemos la vida de una persona, cuya economía está enferma permanentemente… ¿Esa situación no le afectará, por ejemplo, a las relaciones con las personas con las que convive? ¿No le afectará a las decisiones, por ejemplo, en cuánto a su lugar de trabajo, su actividad laboral? ¿No se verá forzada a hacer cosas que no le gustan? ¿No sentirá frustración o malestar? ¿Eso no se traducirá en, por ejemplo, estrés, exceso de cortisol, adrenalina, tensión muscular sostenida, una posición musculoesquelética errónea que pueda acabar afectando al funcionamiento correcto de los órganos vitales? Etc., etc., etc…

 

Podría seguir exprimiendo este ejemplo. También podría analizarse al revés o observar la espiral en bucle que podría darse. Pero creo que queda clara la idea principal: 

Es un error garrafal considerar el área de la salud como un compartimento estanco. Obviar el efecto de los conflictos emocionales y personales en nuestro cuerpo físico. De igual manera que lo es ignorar el impacto que una enfermedad puede tener sobre nuestro estado emocional, nuestro autoconcepto o nuestras relaciones personales. Ese malestar creado por lo que se entiende como un diagnóstico fatal (y toda la carga emocional que le acompaña) también tiene impacto en nuestra salud… 

Creo que queda claro el círculo vicioso que puede retroalimentarse sin fin… 

Paradigma "convencional"

La salud es una área hermética que se refiere en exclusiva al estado del cuerpo físico. Se estudia al margen de cualquier otro sector de la vida de la persona. No se tiene en cuenta, por ejemplo, el malestar en otras facetas como posible causa de una dolencia. Otro ejemplo: No suele hacerse el suficiente énfasis en la necesidad de cambios en el estilo de vida como «tratamiento».

Nuevo Paradigma

Considera la salud como el compendio de bienestar y equilibrio en la vida en general de la persona. Tiene en cuenta que todas las áreas se afectan entre sí y se retroalimentan. Por ende, las considera a todas de forma conjunta a la hora de buscar causas y soluciones.

5. La ciencia como protagonista versus TÚ como protagonista

Cuando digo «la ciencia», puedo referirme a los tratamientos, los procedimientos, los avances tecnológicos, las investigaciones los diagnósticos y sus teorías, las estadísticas…

El paradigma convencional pone el énfasis en todo esto, en lugar de ponerlo en ti; el paciente; la persona. Y cuando digo que «TÚ no eres el protagonista», me refiero, por ejemplo a:

– Profesionales fríos, que no miran a los ojos y solo escriben en su ordenador… 

– Procedimientos incómodos y violentos que hacen sentir al paciente humillado, confuso, inseguro, poco importante… (Si es que el propio calificativo de «paciente» ya nos dice mucho).

– Diagnósticos y (lo que es más grave) pronósticos generales, iguales para todos, que no tienen apenas en cuenta las peculiaridades de las persona y de su contexto.

– Etc.

Paradigma "convencional"

Pone el énfasis en los datos las investigaciones, en las peculiaridades de la enfermedad… Estandariza protocolos y tratamientos que no contempla, ni de lejos, la complejidad humana. 

Nuevo Paradigma

Tiene en cuenta la trayectoria y el estado de la persona, tanto para investigar la causa de su dolencia como para diseñar una estrategia global de sanación.

 

6. La enfermedad como causa de sufrimiento versus El sufrimiento como causa de enfermedad

En el paradigma convencional, se asume el hecho de que la enfermedad es una condición desfavorable que tiene un gran impacto negativo en la vida de la persona. No se insta, ni mucho menos, a aceptar la situación, a ver la oportunidad de superación que la enfermedad encierra y, desde luego, no se considera que sea una pista para que el individuo entienda de qué modo su vida interna ya estaba desequilibrada. 

Resumiendo: La enfermedad es causa de sufrimiento.

Al mismo tiempo, se da por hecho que la enfermedad tiene lugar independientemente de la persona. Es decir, que el cuerpo funciona de forma aislada y autónoma. Con lo cual, la persona pasa a ser una víctima a la deriva de los caprichos de la naturaleza. Si es que puede hacer algo, siempre es únicamente en el mundo de la materia (cuando la causa de todo lo que acontece en el mundo físico, se da en el mundo invisible y sutil) y, casi siempre, las soluciones las ha de buscar fuera de sí.

 

El Universo es una creación mental sostenida en la mente del TODO.

El Kybalión

Así pues, la persona (víctima de la naturaleza) solo puede recurrir a la medicina para paliar su enfermedad y su sufrimiento interno.

En el Nuevo Paradigma, se plantea la situación justo al revés:

La enfermedad aparece cuando la semilla del desequilibrio, el sufrimiento y el conflicto, se cultivó durante el suficiente tiempo en el interior (aunque fuera de forma inconsciente). La enfermedad nos da la pista a seguir. Podemos usarla como aliada para saber lo que necesitamos sanar en lo sutil, recorrer el camino correspondiente y sanar por dentro y por fuera.

Paradigma "convencional"

La enfermedad se plantea como causa de sufrimiento; como «el enemigo». A su vez, la causa de la enfermedad se plantea como ajena al individuo. Con lo cual, el único modo de ser feliz es extirpar la enfermedad. Y el único modo de hacerlo es recurrir a herramientas externas.

El individuo queda como víctima dependiente del sistema médico.

Nuevo Paradigma

La enfermedad se plantea como consecuencia del sufrimiento. Cómo el sufrimiento es opcional, depende del individuo alcanzar la comprensión que le permita ponerse en paz consigo mismo y su vida (haciendo el «trabajo» personal correspondiente). Esto restaura su equilibrio físico también, cortando la concatenación de casusas y efectos (sufrimiento-enfermedad-sufrimiento por estar enfermo- más enfermedad, etc.).

La enfermedad se convierte en una oportunidad de superación y crecimiento.

7. Enfoque "perder-ganar" versus Enfoque "ganar-ganar"

Éste parece tan solo un pequeño detalle, pero he querido destacarlo porque está implícito en la «filosofía de vida» de uno u otro paradigma:

En el paradigma convencional, prima el modelo «perder-ganar» o, lo que es lo mismo: Se da por cierta la «lógica del sacrificio». Se asume que debemos sacrificar algo, estar mal de algún modo para, luego, «estar bien».

Es el caso, por ejemplo, de un tratamiento muy agresivo como la quimioterapia, que se supone que luego nos dará la salud que andamos buscando. O acudir a mil citas médicas, perder el tiempo y la paciencia, la calidad de vida… por tener «salud».

O tener miedo y vivir en la angustia para tener una vida segura y «saludable». La situación actual es un claro (y bochornoso) ejemplo de esto último. 

El Nuevo Paradigma sostiene el modelo «ganar-ganar». Por ejemplo, el proceso de sanación puede ser placentero y satisfactorio (aunque implique cierto esfuerzo constructivo) desde el primer momento. Otro ejemplo: En el proceso de sanar de dentro hacia fuera todo son ventajas (sanas tu vida, tu relación contigo mismo y, en consecuencia, tu cuerpo recupera su equilibrio natural.

Paradigma "convencional"

La salud es una área estanca que se refiere en exclusiva al estado del cuerpo físico. Se estudia al margen de cualquier otro sector de la vida de la persona. No se tiene en cuenta, por ejemplo, el malestar en otras facetas como posible causa de una dolencia. Otro ejemplo: No suele hacerse el suficiente énfasis en la necesidad de cambios en el estilo de vida como «tratamiento».

Nuevo Paradigma

Considera la salud como el compendio de bienestar y equilibrio en la vida en general de la persona. Tiene en cuenta que todas las áreas se afectan entre sí y se retroalimentan. Por ende, las considera a todas de forma conjunta a la hora de buscar causas y soluciones.

8. La prioridad del corto plazo versus La prioridad del largo plazo

En el paradigma tradicional se prima el corto plazo, los resultados visibles e inmediatos. 

El ejemplo más claro son los analgésicos, que solo buscan calmar el dolor (y muchas veces sustituyen a una solución real).

Pero en los tratamientos en general también se prima el corto plazo porque suelen ir enfocados a síntomas y dolencias que tienen sus causas más allá de lo que se investiga y se trata. Así que, como no se llega a la raíz del problema, el tratamiento es más breve y de efectos más rápidos, pero a largo plazo, vuelve a aparecer, de una u otra forma. Por no citar que los tratamientos perjudican, normalmente, otra área de nuestra salud.

Por ejemplo, los tratamientos contra el cáncer (como la quimio o la radioterapia) que se destinan a eliminar las células cancerígenas (también las sanas) pero no hacen ninguna incidencia sobre la causa que genera este tipo de células.

El Nuevo Paradigma, sin embargo, busca la causa original y se embarca en un proceso completo que engloba diversas facetas (contexto vital, creencias y mecanismos mentales, reacciones emocionales, estado energético, hábitos de vida, tratamientos complementarios, etc.). Quizá se puede tardar más en ver los efectos, pero éstos son sólidos en el largo plazo. Y lo que es más: sin efectos secundarios.

 

Paradigma "convencional"

Se buscan los resultados deseados de la forma más inmediata posible, sin estar dispuestos a hacer cambios estructurales de base. Así, las soluciones no son duraderas: el problema reaparece o toma una forma nueva.

Nuevo Paradigma

Se inicia un proceso de sanación completo y global, desde distintos ámbitos al mismo tiempo e incidiendo sobre las causas. El «recorrido puede ser más lento y largo, pero con resultados sólidos y duraderos (o permanentes).

9. Presión y coacción versus Libertad de elección

Y ya, para acabar, aunque parezca surrealista, debo mencionar este punto, teniendo en cuenta la situación actual mundial.

Imagino que siempre hubo cierta manipulación, sesgo informativo, intereses  encubiertos y falta de libertad (en el sentido de que había pocas opciones que se presentaban como plausibles). Pero lo de ahora a mí ya se me hace descarado y grotesco.

Debido al colosal acontecimiento de 2020 y al que llamaron «pandemia» (en parte por la manipulación de los datos; en parte por el cambio en la definición de «pandemia» que aprobó la OMS en 2009, justo antes de la tentativa de extender el pánico por el mundo con la Gripe A), los ciudadanos somos bombardeados día y noche con lo que parecieran noticias (pero son propaganda) para que tus pensamientos se acomoden al relato oficial, para que no te cuestiones métodos, alternativas… Para que tu criterio propio vaya perdiendo espacio. Para que, incluso, te sientas mal por tenerlo.

En definitiva, estamos presionados y chantajeados para que todos nos pongamos «la medicación de moda», queramos o no, en nombre de la «solidaridad» . Medicación, claro, que el sistema presenta como la única alternativa. No porque lo sea, sino porque tiene un gran interés en ello.

La libertad de criterio y elección, parece hoy día un acto terrorista… Cuando la libertad y la libre elección tendría que ser el punto de partida sine qua non para iniciar un proceso (verdadero) de sanación. Y esto es así porque la sanación es una conquista individual y libre, que nace en lo interno, usando el Poder Divino que nos corresponde por derecho, aunque no se nos haya enseñado a usarlo. Y se alimenta de la armonía y la coherencia. 

La imposición no está invitada a esta fiesta.

Paradigma "convencional"

Se nos marca el camino a seguir, sin que se nos inste en absoluto a cuestionar, investigar, probar… Ni mucho menos, a preguntarle a nuestro corazón o confiar en nuestros recursos internos inherentes. Incluso, ya en el último tiempo, se nos obliga directamente a tomar los «remedios» que nos imponen.

Nuevo Paradigma

El individuo al ser el responsable absoluto de su estado de salud (que no del resto del mundo) ha de ser libre y elegir su propio camino. Al tratarse de una conquista propia, ha de nacer del discernimiento y la voluntad individual. 

Aclaración:

Por supuesto, un Nuevo Paradigma de la Salud completo necesita abarcar más puntos de los aquí citados. Y cada punto tiene ramificaciones varias que no he desarrollado en este artículo. Espero que esta "pincelada" sea suficiente para sentar unas bases sobre las que "apalancarnos" y, cada uno, empiece a avanzar a su ritmo hacia el desmontaje del viejo paradigma que ya se nos ha quedado pequeño y anticuado. Ya no nos sirve para cuidarnos de forma global y equilibrada ni para evolucionar hacia una versión más fiel con lo que somos en esencia.

La próxima semana...

La próxima semana te traigo otro post escrito. En este caso, lo publicaré a mitad de semana (el 22 de diciembre). Será mi última publicación hasta después de fiestas.

En este caso, cambiaremos bastante de temática.

Precisamente, como estaremos a punto de entrar en el periodo navideño, hablaremos de eso; de cómo enfocar estas fiestas del modo más consciente y «espiritual» posible. 

Digamos que la «promesa» de las navidades que nos llega cada año son la paz, la bondad, la fraternidad, la unión, la ilusión… Sin embargo, se nos intenta hacer creer que lo conseguiremos mediante medios superficiales, frenéticos, «tóxicos», a veces.

De manera más o menos implícita, se nos insta a consumir compulsivamente, a cumplir nuestros compromisos sociales (a veces aborrecibles) y a «dar la talla» en mil cosas. Se nos crean necesidades artificiales, se nos empuja a cumplir con un montón de expectativas que a menudo nos llenan de ansiedad (acudir a mil citas, estar de súper buen humor, regalar montones de cosas, lucir bien elegante, consumir comida cara, etc.).

Como todo lo que propone el sistema es un sí pero no… Tiene una envoltura maravillosa, pero un fondo maloliente. 

 Al margen de cómo suelas llevar tú todo esto, de la coherencia que hayas ya conquistado en tu vida en general y en esta época en particular… Ese post tendrá la intención de ayudarte a dar un pasito más en la dirección de serte fiel a ti mismo.

¡Nos vemos el próximo miércoles!

PDTA. También hablaré del colosal acontecimiento»; y cómo afrontarlo para crecer en consciencia, sea cual sea tu caso.

Desde 2014 liberada de una enfermedad "crónica" gracias a un proceso de transformación interior. Desde 2015 acompañando a otros a recorrer un camino similar al que hice yo.

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2 thoughts on “Un Nuevo Paradigma para la Salud (2a Parte)

  1. CRISTINA, ME HA ENCANTADO TU ARTICULO, MUY DENSO Y REAL, LA VERDAD ES QUE CON LA LLEGADA DE LA PANDEMIA NOS TIENEN MAS SOMETIDOS A SUS MANDATOS QUE NUNCA Y SE NOS COACCIONA A OBEDECER SIN MAS. HAY QUE CAMBIAR LAS COSAS PERO ¿COMO? MUCHOS GRANITOS DE ARENA HACEN UNA PLAYA ASÍ QUE SEAMOS GRANITOS DE ARENA. FELIZ NAVIDAD.

    1. Hola Marta: Muchas gracias por tu comentario :). Sé que, si te estás dando cuenta del engaño, es desalentador mirar a tu alrededor. Hay momentos muy duros. Sin embargo, el hecho de que el sistema muestre tan a las claras (aunque aún no sea evidente para todos) su cara oscura, es señal de que se le acaba el tiempo. Está a la desesperada usando la fuerza. Y mientras más embates dan, más se delatan. El ser humano está evolucionando (aunque lento) y se va a ir liberando de esta esclavitud que siempre supuso el sistema, aunque se disfrazara de salvador. ¿Qué hacer? Desarrollar el Poder, cada uno, a nivel individual. Y de ahí, nos iremos encontrando y organizando. Y se desarrolla el Poder, básicamente, afrontando el miedo, auto responsabilizándose de la propia vida, cuestionando creencias y criterios establecidos, viviendo la propia vida… Un abrazo grande y fuerza.

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