¿Cuántas conversaciones de quejas, críticas e «intentos de arreglar» el mundo estás escuchando en los últimos tiempos a propósito de la situación mundial actual?
Más importante que ésta es la pregunta: ¿Cuántas de esas conversaciones has protagonizado tú?
¿Te irritan algunas situaciones, decisiones que están tomando algunas personas con poder? ¿Te parece que se tendrían que hacer las cosas de otro modo?
Si es así, te entiendo. Y hasta cierto punto me parece natural y sano expresar el disgusto. Sin embargo:
¿Eso es todo lo que haces? Imagino que no, al menos no siempre.
Sin embargo, insisto: ¿Hay ocasiones en las que algo te molesta o te duele especialmente y te quedas atrapad@ observando lo que anda mal en el mundo?
Este vídeo, básicamente, gira entorno a una idea:
No puedes cambiar el mundo. Al menos no directamente. Mucho menos sin antes haberte cambiado tú.
Lo único que vas a conseguir es agrandar el conflicto y sufrir más y más.
Pero sí puedes revisarte y transformarte tú. Ya eso es un gran paso y un viaje apasionante de autodescubrimiento, valioso en sí mismo.
Pero además, es el único modo en el que lograrás ejercer una influencia en tu entorno, que puede que se propague más y más lejos.
Te lo cuento en el vídeo:
Minutaje:
0:00 Introducción
1:12 Gandhi y su célebre frase: Sé el cambio que quieres ver en el mundo
1:55 El paradigma aún imperante de querer cambiar al otro
4:16 La crisis como impulsor de transformación
6:16 ¿Cuál es tu posición habitual ante la crisis o el el conflicto?
9:49 La sensación de que puedes actuar fuera de ti mism@ es una ilusión
11:41 Una pregunta que puede ayudarte a enfocarte de nuevo en ti
12:37 Una pequeña practica
13:20 Un ejemplo
16:15 Otros ejemplos
20:52 El sueño de la separación
21:38 Mi invitación al Grupo Consciencia Continua
Espero te haya servido, te haya inspirado.
¡Un abrazo grande!
