El origen emocional de la enfermedad (simplificado al máximo)

 

Éste es el capítulo 10 de mi nueva sección Sanación por la Emoción: El origen emocional de la enfermedad (simplificado al máximo)

 

Hace un tiempo publiqué el Reto Sanación por la Emoción, como una propuesta simple para que pudieras empezar a abordar tu enfermedad física desde un punto más completo (y efectivo, sobre todo en el largo plazo).

Resumiendo:

El cometido de ese reto era que dejaras de ver la enfermedad como algo «malo» y meramente físico, «casual», que ha venido de forma externa a ti porque has tenido mala suerte. 

Algo de lo que eres víctima, frente a lo cual poco puedes hacer. Algo de lo que poco bueno puede extraerse.

Y, empezaras a comprender que esa dolencia tiene gran parte de su origen en aspectos inconscientes de ti y de tu vida.


 

Antes de seguir, déjame matizar algo:

Puede que no estés enfermo, puede que no tengas grandes síntomas ahora. Pero seguro que esto te afecta: te asusta la posibilidad de enfermarte en algún momento y eso te condiciona de algún modo, estás viviendo la enfermedad de alguien cercano de forma dramática, etc.

Vamos, creo que empezar a ver la enfermedad de una forma más completa, en la que nos contemplamos a nosotros mismos como responsables, es para todo el mundo.


 

Bueno, no me enrollo más:

El caso es que en ese reto (que solo eran unos primeros pasos iniciales hacia un cambio de paradigma), hice la conclusión final de que había un denominador común en el factor emocional de todas las enfermedades; algo que siempre estaba presente.

Y que se necesitaba reconducir y aminorar para empezar a sanar. Y, además, que había un medio claro para hacerlo.

 

Hay un factor siempre presente en la parte emocional que está alimentando tu enfermedad o síntoma físico. Se trata de detectarlo y reconducirlo. Y hay un modo de hacerlo.

 

Pues de eso vengo a hablarte en este vídeo. De forma más detallada y práctica para que te pongas en marcha ya a hacer algunas revisiones y cambios.

¡Dale al play!

 

 

Espero que este vídeo te sirva y te haga las cosas un poquito más claras.

Recuerda, como siempre, que me encantará si me haces saber tu opinión, experiencia, dudas, o lo que sea. Puedes dejarme tu comentario aquí abajo, en el vídeo, o escribirme de forma privada a contacto@cristinahortal.com.

 

La semana que viene te traigo un vídeo distinto. Un poco «raro».

 

Me vas a disculpar que haga un pequeño alto en mi sección Sanación por la Emoción y en mi contenido habitual en general.

Te voy a hablar de algo que, en principio, poco tiene que ver con mi actividad profesional. El interés de publicar este vídeo y de hablar contigo sobre este tema, responde a unas inquietudes mías personales. Como ser humano.

Y me voy a permitir ese capricho, porque así lo siento.

De todos modos, vas a ver que en el fondo, sí tiene que ver con el trasfondo del mensaje que siempre intento transmitirte:

Somos uno. Y todo a tu alrededor es uno.

Si entrenas tu visión para ver el modo en que todo se interrelaciona entre sí, vas a acceder a un nivel mayor de comprensión. Y la comprensión (la del corazón, no la puramente intelectual) te conduce a la paz. A la reducción del sufrimiento.

En fin, el próximo domingo te lo cuento en el vídeo. Un abrazo grande.

 

 

 

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Cristina Hortal
Un buen día, harta de sentirme prisionera en mi propia vida, tomé 4 decisiones que le dieron la vuelta a todo mi escenario.
Construí una vida coherente con mis valores.
Aprendí a serme fiel por encima de todo, y hoy mantengo mi promesa de respetarme en cada decisión que tomo.
¿Quieres aprender a hacer tú lo mismo?

4 thoughts on “El origen emocional de la enfermedad (simplificado al máximo)

  1. Gracias Cristina, estos consejos me ayudan mucho en estos momentos. Estoy intentado justamente vivir en coherencia con mi ser porque las circunstancias actuales de mi vida me han generado mucho estrés, lo cual derivó en un principio de depresión. Los últimos puntos que mencionaste me dieron nuevas ideas para lograrlo. Muchas gracias, excelente tu video!

    1. Hola Cristina
      Muchas gracias por tus palabras, y celebro que te haya servido en este momento de tu vida.
      Genial, aprovecha esa inspiración, tenla en cuenta y actúa. Un abrazote grande. Cualquier cosa, sabes cómo encontrarme.

  2. Hola cristina,

    Pensar de nuevo, pensar diferente y la no acción me parecen 3 pasos fundamentales para tomar buenas decisiones en nuestra vida y no enfermar.

    También he entendido que otra via de conseguir nuevos pensamientos (y decisiones) es acercarme a nuevos entornos (naturaleza, cine, biblioteca, mar, etc…) y observar con los 5 sentidos.

    Hasta pronto madraza!! Los niños son también un fantástico medio para tomar decisiones coherentes basadas en un AMOR muy puro. Te llamo antes del verano. Besos.

    1. ¡Oh, Ana!¡Qué gustazo tenerte por aquí!
      Gracias por compartir tu punto de vista. Sí, cierto. Esos tres pasos son un buen inicio para empezar a «desmontar» un poquito los automáticos que tenemos programados y nos llevan una y otra vez al mismo sitio; que nos atrapan. Nos atrapan emocionalmente generando la tensión, la incoherencia, frustración, etc., que tanto daño hace a nuestro cuerpo.
      Y muy de acuerdo contigo, rodearte de estímulos distinto activa otras reacciones, otros recuerdos, otras emociones… Más aún si, cmo dices, observas a fondo, te dejas sentir, te escuchas. Estás presente. ÉSto es, sin duda, otra ayudita estupenda para salir del «modo automático».
      Los niños… qué grandísimos maestros son si, de vez en cuando, nos bajamos de nuestro pedestal de adultos y nos situamos como alumnos…
      Un abrazote grande, hermosa! Estamos en contacto.

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