Cómo encontrar el origen emocional de la enfermedad para sanar

Hoy te traigo un nuevo vídeo del apartado Tú preguntas.

En él contesto a la pregunta de una persona que me ha hecho una consulta a través de este formulario.

Quiero comentarte…

Estoy recibiendo muchas preguntas, muy interesantes en su mayoría, y quiero contestarlas, creo que realmente te puede ayudar a ver todo esto de la Sanación por la Emoción de forma más concreta y aplicable en el día a día.

Y si tienes dudas, me gustaría contestarlas, dentro de lo posible. Al menos las que no se repitan, para que podamos ver este enfoque de sanación desde distintos ángulos.

Sin embargo, tengo mucho contenido ya preparado para mi publicación de los domingos. Así que he pensado la siguiente «solución».

 

Voy a subir un segundo vídeo a la semana, los lunes a las 10 de la noche. Este espacio estará reservado para las consultas  (intentaré cumplir todas las semanas, perdóname si no llego).

 

Así que el lunes habrá consulta y el domingo, vídeo «normal».

La newsletter la seguirás recibiendo los domingos a primera hora, como siempre. En ella (salvo que tenga algo distinto y excepcional que contarte) te enviaré el vídeo del domingo (recién «salido del horno») y aprovecharé también para enlazarte el vídeo (de consultas) del lunes, por si aún no lo has visto y quieres hacerlo.

Suscríbete al canal si quieres verlo cuándo se publique.

Empiezo la semana próxima y lo haré al menos durante un tiempo, mientras me sigan llegando consultas interesantes y/o pueda atenderlas.

Bien, pasamos a la consulta de hoy. Es la siguiente:

 

¿Cómo puedo encontrar el origen de la enfermedad para sanar?

 

Y aquí tienes el vídeo:

 

 

 

Recuerda, puedes hacerme tu consulta para que la responda en vídeo rellenando este formulario.

Te veo la semana próxima con más Sanación por la Emoción.

El domingo a las 9:00 a.m.

Por cierto, recuerda…

 

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Cristina Hortal
Un buen día, harta de sentirme prisionera en mi propia vida, tomé 4 decisiones que le dieron la vuelta a todo mi escenario.
Construí una vida coherente con mis valores.
Aprendí a serme fiel por encima de todo, y hoy mantengo mi promesa de respetarme en cada decisión que tomo.
¿Quieres aprender a hacer tú lo mismo?

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