MI LISTA DE RECURSOS IMPRESCINDIBLES

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PARA TOMAR UNA BUENA DECISIÓN:

Con el tiempo, y  a fuerza de conocerme cada vez un poco más, me he dado cuenta de que hay algunas cosas que me facilitan enormemente el proceso de tomar una decisión difícil.

Aquí te dejo la lista, para que tomes nota de las que te parezcan que te pueden encajar,  y las pruebes si te apetece.

 

sunset-1342101_640{54} Soledad:

Llega un momento ante una decisión importante en que ya he pensado suficiente sobre las diferentes opciones. Tengo toda la información que necesito.

Es momento de oír mi propia voz.

Para ello necesito estar a solas, no distraerme con otras personas o con grandes actividades. Necesito llevar la atención hacia adentro, así que es momento de ailarse un poco. Buscar momentos de soledad, cancelar algunas citas…

 

field-175959_640{54} Contacto con la naturaleza:

Para propiciar la soledad de la que te acabo de hablar y que ésta sea de la mayor calidad, sin duda, me hace las cosas mucho más fáciles rodearme de un entorno natural, agradable y tranquilo.

Aún me asombra el impacto positivo que tiene sobre mi estado de ánimo el hecho de contemplar la belleza de un entorno natural.

Me ayuda a entrar en un estado relajado que suele inspirarme.

Acostumbran a surgirme buenas ideas.

 

sand-768783_640{54} Caminar:

En relación con lo anterior (la soledad y la naturaleza) aún consigo mayores beneficios si echo a andar. Si camino, y mucho.

Algo se activa en mi cerebro cuando camino.

A mí me ayuda muchísimo para ver mucho más claro cualquier asunto.

No sé si es el hecho de activar el cuerpo, provocar la segregación de ciertas hormonas, la oxigenación de la sangre…

También he pensado que puede ser el hecho de pisar tierra firme, cambiar de paisaje… El hecho de moverme y avanzar me sirve como acto simbólico para empujarme a avanzar en otros aspectos de mi vida.

La experiencia máxima de esto, la tuve cuando hice el Camino de Santiago y resultó un punto de inflexión en mi vida.

Sin embargo, en menor escala también me resulta útil. Salir a caminar a menudo cuando tengo que tomar una decisión.

Mucho mejor si es sola, por supuesto.

 

person-976759_640{54} Silencio:

Cuando estamos ante un dilema, solemos estar ansiosos por comentarlo con cualquiera que se nos ponga por delante.

He aprendido que, al menos para mí, es un grave error.

En la mayoría de los casos, acabo más confundida de lo que estaba y, si estaba a punto de tomar una decisión valiente, casi siempre acabo desanimada.

He descubierto lo potente que puede ser guardar durante cierto tiempo total intimidad contigo misma

 

book-759873_640{54} Un buen libro:

Seleccionar un buen libro que trate del tema que me ocupa y degustarlo con calma en esos momentos de soledad, para mí es un lujo.

Es una ayuda extra que me permito.

Tanto mejor si el autor es un ejemplo de lo que yo quiero conseguir; si es un reflejo del estado que yo quiera alcanzar.

 

shadow-1752731_640{54} Compañía selectiva:

Muy en relación con todo lo anterior, cuando estoy en un momento vital y delicado, me parece imprescindible seleccionar con cuidado la compañía de la que me rodeo.

Me he vuelto un poco radical con esto.

Si tengo claro que encontrarme con aquel amigo negativo que se ahoga en un vaso de agua, aquella madre sobre protectora que trata de evitar por todos los medios que asumas cualquier riesgo, o aquella vecina que no para de charlar y no me deja ni oír mis propios pensamientos, me va a confundir más en estos momentos, sencillamente los evito.

Procuro, por el contrario, rodearme sólo de aquellas personas que me aportan algo de valor en esta situación en la que me encuentro: Por ejemplo, me resultan inspiradoras, me comprenden bien, saben más que yo sobre el tema que me ocupa, están donde yo quiero estar, respetan mis decisiones…

 

talk-1246941_640-1{54} Buenas conversaciones:

También relacionado con lo anterior, si me propicio soledad y calma, y soy selectiva con mis compañías, otro punto extra, por supuesto es una buena conversación.

Una charla profunda con alguien de confianza en la que comparto mis vicisitudes, me es de gran, gran ayuda.

Me sirve, en muchos casos, para ver aquello que yo no soy capaz de ver por mí misma.

A menudo basta una simple frase dicha en el momento y con el tono adecuado, para hacer clic en mi cabeza y descubrir la respuesta a mis preguntas.

 

pen-1215436_640{54} Papel y boli:

A mí por lo menos, me va super bien hacer anotaciones y escribir las ideas que me vienen a la cabeza cuando las siento que son una buena inspiración. Especialmente si estoy en periodo reflexivo, claro.

La mayoría de las veces, nunca vuelvo a leer lo que he escrito en estos casos, pero lo utilizo como una manera de fijar ciertas ideas en mi mente.

Cuando las escribo cobran más solidez y realidad.

En algunos casos, depende de lo que se trate, sí hago escritos ordenados y los conservo y los repaso. Me son muy útiles.

 

{54} Espejo:

mirror-997600_640Un ejercicio que hago y me funciona muy bien es mirarme a los ojos a través del espejo durante unos minutos, completamente en silencio.

Evoco el tema que me tiene en vilo y, de alguna manera, busco la respuesta en mis ojos.

Es difícil explicar, pero si sostengo la mirada el suficiente tiempo y con suficiente profundidad, es cuestión de minutos que me sobrevenga una emoción abrupta, muchas veces, sorprendente.

Esa emoción encierra la respuesta que ando buscando.

Esto lo hago, sobre todo, cuando realmente es una cuestión profunda; cuando sé que la decisión que tengo que poner tiene unas implicaciones muy personales y me requiere hacer una revisión a fondo de mis valores.

 

pinky-swear-329329_640{54} Un pequeño juego de manos:

Cuando de verdad estoy muy bloqueada, hago un pequeño y sencillo juego que me ayuda muchísimo:

Me entrelazo un dedo de ambas manos (pero suelo hacerlo con el índice, en lugar de con el meñique como sale en imagen) y cierro los ojos y me concentro.

Después en una posible opción que puedo tomar y hago fuerza con ambas manos hacia el exterior.

Repito el ejercicio con cualquier otra opción posible.

Normalmente, cuando me estoy imaginando una opción que no está en coherencia con lo que de verdad quiero, pierdo la fuerza en los dedos y éstos se separan fácilmente.

Cuando los dedos continúan enlazados firmemente, sé que esa opción imaginada está en coherencia conmigo.

No sé si es muy científico, pero funciona. El cuerpo no miente. Pruébalo, no pierdes nada.


 

Hasta aquí, la lista de herramientas imprescindibles de las que yo he aprendido a proveerme en situaciones decisivas.

A mí realmente me funcionan. Espero que a ti te sean tan útiles como a mí  {59} .

cristina-firma

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