De manera gradual y casi sin darme cuenta, he ido decantando el enfoque de mi trabajo como experta en Desarrollo Personal hacia un tema muy concreto: Las Decisiones. Y lo he hecho debido a que he ido comprendiendo que éstas son las responsables de nuestra situación actual, así como el eje central de cualquier proceso de evolución y mejora.


La importancia de prestar atención a cómo decidimos


Me decanté por este tema por muchos motivos y realmente esto tiene un gran sentido para mí, dada mi historia personal. En otra ocasión te hablaré de eso.

El caso es que he ido orientando cada vez más, cualquier situación de conflicto o crisis personal de mis lectores y clientes hacia una toma de decisiones adecuada al respecto.

Me sorprendo a diario del potencial que tiene este enfoque y veo claro que quiero seguir esa línea.

Se abren muchísimas posibilidades para la persona en proceso de cambio, desde la toma de decisiones libre y consciente.

Origen del Método

En ese transcurso, he ido aprendiendo, experimentando (primero en mi propia piel, y luego con otras personas), investigando, leyendo libros especializados, intercambiando opiniones con otros expertos, entrevistando a personas en estado de bloqueo ante una decisión, entrevistando a personas que salieron airosos de una encrucijada que le puso entre las cuerdas…

En definitiva, absorbiendo conocimientos y experiencia a propósito de las decisiones. Aproximándome cada vez más al mejor modo de hacer de la toma de decisiones, un proceso consciente y libre que aproxime a la persona a un estado cada vez más coherente y más acorde con la manifestación de todo su potencial.

Comprometiéndome más con este aprendizaje, he decidido desarrollar mi propio método. Crear mi propia herramienta de trabajo a medida.

Y lo he llamado “Decisión Inspirada” porque está dirigido a inspirarte; a extraer una información o sabiduría que ya se encuentra en ti, pero que al mismo tiempo, es superior a ti. Digamos que no pertenece al mundo del ego (personaje con el que acostumbramos a movernos por el mundo) sino al mundo del ser.

¿Cómo lo he hecho?

He recopilado toda la información de valor que conozco y utilizo: Mis aprendizajes vivenciales, teorías, conocimientos científicos, premisas filosóficas, las técnicas que mejor funcionan según mi experiencia personal y profesional, enseñanzas espirituales y hasta los mensajes de mi intuición. De todo esto, me he quedado con lo de más valor para mí.

He seleccionado, ordenado y retocado todo ese conjunto de herramientas y lo he convertido en una super herramienta a mi medida. Ésta me servirá como “columna vertebral” de todos los trabajos que desarrolle a partir de ahora (artículos, libros, cursos, sesiones individuales, talleres presenciales…). Será el eje central en el que se sustente toda mi labor sobre las decisiones, aunque adaptado a cada caso, por supuesto. Será un punto de partida que me ayudará a ser más eficiente, ya que contaré con un sistema.

Por supuesto, iré revisando y actualizando contínuamente este método. Será un elemento vivo que crecerá conmigo.

¿En qué se basa el método?

Como he dicho, es una combinación de muchos elementos. Tiene su propia estructura de premisas básicas.

Pero para que te puedas hacer una ligera idea, te escribo algunas de las palabras que describen sus fundamentos:

Responsabilidad

Auto-honestidad

Coherencia

Compromiso

Coraje

Factor aprendizaje

No ego

No juicio

Confianza

Asunción emocional del logro deseado

Elevación de la conciencia

Unidad

Y, a continuación. te comparto algunas de las enseñanzas en las que se basa:

Mindfulness

Ho’oponopono

ACT (Terapia de aceptación y compromiso)

UCDM (Un Curso de Milagros)

Kinesiología

¿Cómo implementaré el método?

Como he dicho, el método me servirá como sistema de trabajo donde apoyarme. Será un punto de partida coherente que se verá reflejado en todo lo que desarrolle a partir de ahora (ya ocurría de forma natural, pero ahora será algo más estructurado).

El método es una sucesión de pasos y herramientas bastante amplia y, lógicamente, no lo utilizaré todo al mismo tiempo. Seleccionaré las partes oportunas del mismo dependiendo del caso.

Para acabar...


Este método constituye, en definitiva, un instrumento creado con todo el cariño y mi mejor intención de serte lo más útil posible para que aprendas a ser tu propio guía.

Sólo va a hacere falta lo más importante:

¡Tu compromiso!

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