Algo que he descubierto oculto tras mi miedo

Ahora mismo, estoy viviendo una situación de cambio personal que me está activando esa famosa emoción que tanto intenté evitar en el pasado: el miedo.

Si has llegado aquí a través de mi newsletter, ya sabes de lo que hablo.

En todo caso, te cuento que me estoy permitiendo sentirlo en todo su esplendor y observarlo sin juicios y sin reparos (si intento evitarlo, acabo cogiéndole miedo al miedo y todo se complica).

Y en mi indagación, estoy haciendo algunos descubrimientos interesantes.

Eso te voy a contar en este post.

Algo que he descubierto oculto tras mi miedo y que me permite desgranarlo y entenderlo mucho mejor. Y sabrás que cuando uno comprende algo de verdad, empieza a dejar de pelearse con ello y puede trascenderlo en paz.

Bueno, te cuento.


Atrévete a sentir

[Antes de continuar, te aclaro que hoy te escribo desde una perspectiva muy personal… Pero, obviamente, el objetivo del post es que puedas extraer algo útil para aplicar tú. Aprovecha la lectura para reflexionar si en algún gran miedo de los que suelen acecharte, puede haber algo de esto que te cuento].

Quiero contarte también, que para acabar haciendo este descubrimiento, he necesitado antes dejar de pelear con mi miedo.

Es decir, si quieres llegar al fondo de la cuestión del miedo que te paraliza, el primer paso imprescindible, va a ser atreverte a sentirlo

Necesitas dejar de juzgarte por sentir miedo; dejar de intentar evitarlo en todo momento.

Necesitas empezar por el principio: despojarte del miedo al miedo.

No hablo de dejarte arrastrar por él. Sino de sentirlo, ser muy sincer@ contigo y llegar a un grado más profundo de comprensión.

En mi caso, sentí una primera frustración al ver que me venían pensamientos “cobardes”, que me daban ganas de echarme atrás y, más aún, que mi cuerpo estaba dando claras señales de estrés.

En mi ideal, hubiera sido valiente en todo momento. Pero no soy ideal. Y en realidad, así es perfecto.

Así que… ¡Fuera pelea! Tengo miedo, ¿Y qué?

Me lo reconocí y lo reconocí ante otros.


Tras sentir el miedo, algo distinto se abre paso

Al permitir sentir y expresar mi miedo, éste ha ido evolucionando. Ha ido cambiando y dando paso a otras emociones más sutiles y escondidas.

Si lo hubiera intentando evitar o esconder me hubiera atascado ahí y estaría perdiendo una gran cantidad de energía peleando. Posiblemente, mi salud se hubiera resentido en serio.

Además, todo eso, sin sacar nada en claro; sin aprender nada nuevo.

Sintiendo el miedo, ha aflorado algo: Tristeza.


¿A qué viene esta pena?

Me he permitido sentirla y he averiguado algo muy curioso:

Si era del todo franca conmigo misma, me daba mucha pena dejar de ser yo.

Sé que suena extraño, pero, si te fijas tiene todo el sentido.

Con un cambio fuerte, hay algo de ti que muere para siempre.

Cuando dejas atrás una limitación y das un paso al frente, pasan dos cosas:

Hay una parte de ti que quiere crecer y se emociona; una parte que sabe que el cambio es bueno.

Pero hay otra parte de ti que se había identificado con esa persona que habías sido hasta ahora; con tus miedos, creencias y limitaciones.

Hay una parte de ti que se había creído demasiado su propia historia. Y esa parte ha de hacer un duelo.


Tomando conciencia, recuperas tu poder

Puede que racionalmente me diga mil cosas, pero si la emoción está ahí, está. No hay más. Lo mejor que puedo hacer es darle permiso para expresarse.

Dejar de explicármelo todo  y simplemente tener las agallas de sentir esa tristeza.

Como se trata de algo totalmente irracional, no llegaré a ella para comprenderla a través del intelecto, sino del sentimiento.

Me doy cuenta de que eso ha estado ahí frenándome en muchas decisiones sin que yo alcanzara a entender nada. Simplemente, me decía: “Tengo miedo”. Y me quedaba ahí, sin avanzar.

Entendí que una parte de la Cristina que conozco está muriendo. Y eso, aunque sea bueno, me da pena. Y tengo el derecho de sentirme así.


Reconduciendo

Estoy reconduciendo esta situación de la única manera que sé y me da un resultado sólido: abrazándolo todo.

He cogido mi pena y la he aceptado. Me he permitido expresarla y darme a mí misma el consuelo que necesito. Me he dicho:

“Estás triste y está bien. Sin embargo, también estás contenta porque algo nuevo en ti está naciendo”.

Y las dos cosas son verdad. Parece contradictorio, pero así es.

Sosteniendo ese malestar, me he dado cuenta también de que esa parte de Cristina que está muriendo no pertenece realmente a mi ser auténtico. Si desaparece y cambia es porque no era yo. 

Así que, de alguna manera, sintiendo mi tristeza, está se está disolviendo naturalmente y sin lucha, para convertirse en otra cosa; para dar paso a un autoconocimiento mayor.

Si me hubiera dejado llevar por la inercia de evitar esta incomodidad, pensando en otra cosa, sé lo que hubiera ocurrido: Estaría bloqueada y no sabría por qué no estoy viviendo este cambio como se supone que debería hacerlo.

Me ha pasado mil veces, pero una al final aprende {59} .


Mi conclusión

Hay ciertos valores de mí que voy a cuidar y perdurarán, aunque ciertas cosas cambien.

Lo que es real en mí permanecerá.

Y si algo cambia es porque no era parte de mi esencia, y llegó el momento de desprenderse.

Por lo que respecta a la vida terrenal, creo que lo único que permanece es el cambio.

Así que sacarte un “máster” voluntariamente en esto (a través de vivir aventuras y arriesgarse en la propia vida, soltando aquello conocido que te frena) es lo mejor que puedes hacer para VIVIR.


¿Y tú qué dices?

¿Te han resonado estas palabras?

Si reflexionas a fondo sobre algún miedo que suelas tener… ¿Puede que haya un poco de esta pena a dejar de ser “tú”?

Me encantará si me cuentas.

 

 

Si te gusta, compártelo 🙂
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someone
Cristina Hortal
Un buen día, harta de sentirme prisionera en mi propia vida, tomé 4 decisiones que le dieron la vuelta a todo mi escenario.
Construí una vida coherente con mis valores.
Aprendí a serme fiel por encima de todo, y hoy mantengo mi promesa de respetarme en cada decisión que tomo.
¿Quieres aprender a hacer tú lo mismo?

8 thoughts on “Algo que he descubierto oculto tras mi miedo

  1. Qué gran disección del miedo, Cristina, me ha encantado.

    Sobre todo porque yo he experimentado exactamente el mismo proceso muy recientemente, y de hecho lo tengo recogido en post que publicaré próximamente 😉

    Es increíble cómo una vez que se comprende cómo funciona, qué hay detrás y para qué sirve el miedo, se convierte en un peldaño más hacia la autorrealización personal, hacia el descubrimiento de nuestro yo verdadero. Como bien dices, despojándonos de todo eso que cambia con nuestras decisiones. Nuestra esencia no cambia, permanece, y por eso lo que permanece cuando afrontamos un cambio forma parte de nuestra esencia.

    Una vez más me encanta ver que tenemos tanto en común, y que estamos en el mismo camino de crecimiento.

    ¡Un abrazo enorme!

    1. ¡Hola Maite! ¡Qué alegría verte por aquí!
      Sí, así es.Todo puede convertirse en una oportunidad de crecimiento si estamos dispuestos a transformarnos en el camino.
      Las cosas de verdad cambian cuando cambio yo y el modo en qué lo observo todo; caminando, como tú dices, ese camino inverso.
      Es bello y un desafío constante.
      Muchas gracias por aportar tu visión y tu experiencia. Te mando un abrazo grande, compañera!

  2. Me encanto tu post Cristina. La forma natural como compartes tus vivencias desde dentro. Estoy en el camino de cambio y crecimiento también y me he sentido identificada contigo. Que sincronía estoy escribiendo también sobre miedos. Cuando una parte de ti rechaza el miedo, es como quiere pelearse con él. Una parte de nosotros está en lucha con la otra y esta mañana he pensado en ello. Tal vez es lucha de nuestro ego y nuestra esencia, que te parece, tiene sentido? Una parte parece tiene que “morir” o alinearse con valores nuevos y necesitamos darnos permiso a sentir la tristeza. Es necesario vivirlo. Podemos tener miedo mil veces pero cuando podemos de verdad sacar un aprendizaje que nos lleva a la reflexión y la acción es cuando de verdad permitimos abrazar la incertidumbre, permitir que cambio entre y experimentar la transcendencia. Nuestra esencia siempre permanece dentro y necesitamos descubrirla y verla con más claridad. De esta manera somos más auténticos. Un abrazo guapa y a seguir en este precioso camino.

    1. Hola Elena!
      Gracias por aportar tu experiencia, guapa.
      Fíjate… La parte de ti que rechaza el miedo, es miedo en sí mismo!
      La esencia no lucha, porque no le tiene miedo al miedo, jejeje. No necesita defenderse.
      La esencia abraza al miedo con amor y comprensión y lo convierte en otra cosa.
      Si hay lucha, hay miedo. Y si hay miedo, hay ego.
      Pero cómo estamos tan identificados con esta parte de nosotros (miedo, ego…), nos atrapamos sin darnos cuenta. Es muy, muy sutil.
      En este camino de autodescubrimiento y de ir liberándonos de capas y más capas de “falsos yos”, ¡qué bueno que podamos acompañarnos unos a otros!
      Qué bueno que podamos vernos a través del otro y que el otro pueda verse a través nuestro, ya que mirarse uno mismo es a veces, una tarea titánica.
      Un abrazo gigante. Me ha hecho mucha ilusión verte por aquí, bonita!

  3. Felicidades por el post. En estas semanas pasadas me he dedicado a enfrentar mis miedos y sentirlos ..En lo personal vengo de una familia muy religiosa, donde le teníamos miedo a todo. En estos días enfrenté cosas como; Soledad, Carencia, Enfermedad etc. Hacía ejercicios donde me permitía observarlo y sentirlo…Al inicio me sentía incomodo pero después sentía la necesidad de continuar con otros miedos. Miedos tontos como una picadura de un Bicho, hasta cosas mas serias. Leí un post Joseph Campbell que dice . La cueva que tienes tanto miedo meterte, tiene el tesoro que estas buscando.
    Y pues Feliz de estar soltando todo lo que me ataba.. Si cuesta asimilarlo y sentirlo… en mi caso fue hasta hacer un proceso de duelo por las cosas que yo creía que me iban a dar felicidad ..después de tenerlas me daba cuenta que nada externo a ti te puede dar la felicidad.

    Un abrazo.
    Gus

    1. Hola Gustavo
      Muchísimas gracias por pasarte por aquí y dejar tu impresión y enriquecer este apartado.
      Felicidades por tu proceso. Sé que requiere de coraje.
      Al final, es ineludible acabar afrontando el mayor de nuestros miedos: conocernos de verdad a nosotros mismos con todo lo que tenemos dentro.
      Es como si estuviéramos programados para evitarnos.
      Sin embargo, sólo metiéndonos de lleno en nuestra oscuridad, podremos conocerla y comprenderla (iluminarla con nuestra conciencia).
      Ese es el mayor de los regalos, como decía Campbell.
      Adelante , Gustavo!
      Muchísimas gracias, de verdad, por compartir. Abrazos.

  4. hola cristina, hablando de miedos, he tenido muchos y me he enfrentado a muchos de ellos, pero ahora mismo tengo uno enorme que no termina de irse, por mas que lo miro de frente. no se si algo se me escapa y no soy capaz de saber ¿el que? mi mayor miedo es el miedo a SER MADRE, durante mucho tiempo pensé que no quería serlo,que era algo que no iba conmigo; con el tiempo me he dado cuenta de que toda mi vida me he ido auto convenciendo de esto, pero si me paro a pensarlo no es real, por que los niños me encantan, ¡es el miedo el que no me deja realizarme como madre!, me paraliza. Creo que desde pequeña mi familia me ha metido en la cabeza que ser madre es algo horrible, mi madre se quedo embarazada muy joven de mi, y eso se ha vivido en mi entorno como una tragedia y han intentado por todos los medios que eso a mi no me pase, y hoy en día tengo 31 años y no han cambiado su visión del tema. por otro lado, tengo bulimia desde los 12 años, y empece a enfrentar mi desorden alimenticio y a llevarlo a luz e intentar sanarlo a raíz de plantearme el ser madre, ya que solo el hecho de plantearme verme “gorda” durante el embarazo o los cambios físicos que tendré que enfrentar no solo durante si no también después… es algo que me horroriza y no soy capaz de hacerle frente. (otra vez el miedo) se que son razones muy superficiales, y estoy trabajando en ellas intentando desidentificarme de mi cuerpo físico, soltar el control por la comida, en estos 3 meses no he tenido recaídas, y estoy cambiando patrones de comportamiento respecto a la comida, y los atracones, puedo decir que estoy orgullosa del trabajo que he hecho conmigo misma en este tiempo. He asumido la responsabilidad, he mirado al problema con honestidad y he querido cambiarlo, así que he tomado acción, todavía estoy en el camino es un trabajo diario, y aunque siento que algo dentro de mi ha cambiado, no estoy segura de si de verdad me he dejado sentir mi miedo y lo he abrazado o si sigo teniendo miedo al miedo? es que ya no se ni lo que digo !!! no se si algo de esto tiene algún sentido… pero a veces no se si me niego a ser madre por que es el miedo el que habla, o realmente no quiero serlo, o si aun no estoy preparada xq no he “sanado” mi mente.

    1. Hola Laura
      Gracias por tal apertura. Quizá escribirme este tipo de mensajes por privado. Por preservar tu intimidad, aunque es cierto que otros pueden beneficiarse de tu experiencia al leerte. Lo dejo a tu elección.
      Verás, esa confusión es bastante habitual. Cuando empezamos a andar el camino del autoconocimiento, y la decisión de tomar consciencia, nos observamos y cuestionamos. Buscamos otro enfoque y tratamos de hacernos responsables de nuestros patrones y, tal vez, corregirlos.
      Sin embargo, seguimos en gran parte identificados con los programas de siempre y “se cuelan por la puerta de atrás”, por decirlo de alguna forma. Es decir, por ejemplo, es posible que en tu intención de hacer frente a tu miedo, sigues albergando un juicio hacia él, y eso no te deja llegar al fondo.
      Sí, sigue planeando una sombra de miedo (al mismo miedo en este caso, como dices) sobre ti.
      Es fácil enredarse. Por eso, a veces, la ayuda de una visión externa es necesaria. Sin embargo, lo que hace el “milagro” es tu determinación, tu decisión y compromiso interno de trascender tu antiguo personaje. Actualiza y mantén viva esa resolución y verás cómo encuentras la forma.
      Te mando una abrazo y agradezco tu aportación.

Responder a Gustavo Garza Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

insert emoticons powered by JavaScriptBank.com